
Así podemos resumir la postura mantenida por el PSOE en el pleno del pasado 18 de diciembre. En él, el gobierno municipal volvió a presentar para su aprobación provisional el documento de modificación del Plan General de Ordenación después de cumplir con el trámite de información pública.
Y decimos que es su propia modificación, porque el documento técnico que la sustenta ya se había elaborado durante la anterior legislatura.
De hecho, el documento que se rechaza ahora es el mismo que el aprobado inicialmente en el pleno de mayo con el voto favorable del PSOE. Ahora, junto con VOX, votan en contra, impidiendo que se continúe con la tramitación urbanística de la modificación del Plan, iniciada ya en marzo de 2024.
El argumento esgrimido por la portavoz del PSOE de Carreño para este cambio de posición fue esperpéntico: aluden ahora a la necesidad de una revisión total del PGO de Carreño en todos sus ámbitos. Una propuesta que, además de ir en contra de la normativa urbanística por encontrarnos en un trámite de modificación puntual, siempre se negó a atender la anterior alcaldesa durante sus 8 años de mandato.
Un cambio de postura que denota mala fe, porque se expresa ahora por primera vez, después de dos largos años de tramitación.
Entonces, ¿por qué este cambio de postura?
No parece casual que el mismo día del pleno saliera a información pública la evaluación ambiental del Plan Especial para el desarrollo de los terrenos de la antigua Fábrica de Albo. Y es que, de haberse aprobado esta modificación del PGO, sería cuestión de pocos meses tener en funcionamiento la mayor recuperación urbanística de Candás de las últimas décadas.
Del infantilismo al rencor
Si en el anterior pleno, en el pasado noviembre, calificábamos la posición del PSOE como de infantilismo político por sus pobres argumentos, ahora queda en evidencia qué es lo que motiva realmente las actuaciones del grupo socialista de Carreño: el rencor. Y es que ese rencor por haber perdido el gobierno de Carreño en 2023 les ciega para poder adoptar una postura mínimamente responsable y coherente. El PSOE, y especialmente Amelia Fernández, han venido a esta legislatura a saldar cuentas con el pasado; el presente y el futuro de nuestro concejo les importan más bien nada.
Pero realmente, ¿a quién perjudica esta postura?
- Ya comentamos que el mayor perjudicado es el Plan Especial de Albo. Pero también, con su actitud, se están llevando por delante otras actuaciones de interés general.
- Se bloquea la posibilidad de que el ayuntamiento acceda a nuevas bolsas de suelo para promover vivienda de protección pública.
- Se condena a la parálisis a varias actuaciones que eran inminentes y que habían incluido en esta modificación sus planeamientos de detalle para La Matiella, la plaza El Cueto o la calle Paragüay.
- Se retrasa la solución al saneamiento de la calle Carlos Albo.
- Se compromete la viabilidad económica para desarrollar 9 Unidades de Actuación del Candás urbano que se beneficiaban de la nueva ley del suelo al rebajarse del 35% al 20% el porcentaje de vivienda de protección.
- Se hace desaparecer una actuación dotacional en la calle Promadonga que mejoraría sus precarias condiciones actuales y facilitaría peatonalizar el entorno del Teatro Prendes.
- Y además, se perjudica a otras zonas de Candás, en las que se detectaron diversos errores e incorrecciones que se solventaban en esta modificación.
Nefasta y contraproducente actitud de los socialistas de Carreño para con el interés general. Se alían con Vox con la única intención de entorpecer el desarrollo del concejo, sin presentar propuestas coherentes ni razonadas, diciendo hace unos meses una cosa y ahora la contraria sin razonamiento alguno y buscando nada más que dañar al actual gobierno municipal a cualquier precio.






